Antes de empezar, quiero dejar en
claro que no es un escrito de moda, sino una pregunta que me hago siempre antes de salir de casa. Seguro la
persona que está leyendo se pregunta por qué, si soy delicada, qué tipos de
gustos tengo, si sigo la moda; en fin, absolutamente todas las anteriores son
incorrectas.
Pasa que estamos tan pendientes
de “No te violen” antes que el “Aprender a respetar”.
Y, sigo preguntándome ¿qué me
pongo? .Si me pongo una short o una pollera ya estoy INCITANDO a que me violen,
a que me piropeen. En primer lugar merezco respeto, en segundo lugar mi cuerpo
no necesita de tus acosos.
Una vez más ¿Qué me pongo? Si me
gusta vestir de esa manera “incitante” se me califica de una manera (cuatro
letras), o, en el “mejor” de los casos me dicen que NO DEBO vestir así por los
estereotipos de la mujer, y no “cualquier” mujer, sino la “VERDADERA MUJER
FEMENINA”, en síntesis una princesa; así bien “sensible” y sumisa esperando al
tan imaginario príncipe azul.
Entonces por último vez ¿Qué me
pongo? Ya sin encontrar lo indicado para ponerme, no encuentro otra salida que
verme con la necesidad de masculinizarme (Parte del texto en donde entra con
más fuerza el machismo). Aclarando obviamente que una cosa es el estilo, los
gustos y otra totalmente distinta a éstas es el temor, cosa que se da en este
caso.
Estamos realmente lejos de
convertirnos en una civilización si seguimos preguntándonos cómo iba vestida
antes de ser violada...
Si no respetamos los Derechos
Humanos, ni la constitución (el art. 25 De la libertad de personalidad, principalmente
en este caso). Qué va a ser de nosotros, nunca nos vamos a respetar. Todo esto
es un real retroceso y una real preocupación para mí…
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